Las altas temperaturas, la exposición al sol y el uso intensivo durante los torneos de verano pueden acelerar el desgaste de cualquier equipación deportiva. Sin embargo, con unos sencillos cuidados es posible mantener los tejidos técnicos, los colores y los estampados en perfecto estado durante mucho más tiempo.
Uno de los consejos más importantes es lavar las prendas nada más terminar la actividad física. El sudor y la humedad pueden deteriorar las fibras si permanecen demasiado tiempo en contacto con el tejido. Además, es recomendable utilizar agua fría o templada y evitar programas de lavado agresivos que puedan afectar a la elasticidad de la prenda.
El secado también juega un papel fundamental. Siempre que sea posible, lo ideal es dejar que la equipación se seque al aire libre, pero evitando la exposición directa al sol durante largas horas, ya que los rayos UV pueden reducir la intensidad de los colores con el paso del tiempo.
Otro aspecto importante es evitar el uso de suavizantes y secadoras. Los tejidos técnicos están diseñados para favorecer la transpiración y la evacuación del sudor, y determinados productos pueden alterar estas propiedades.
En Gañafote diseñamos nuestras prendas para soportar el ritmo de competición durante toda la temporada, pero un buen mantenimiento es el mejor aliado para que cada equipación conserve su rendimiento y su imagen durante muchos años.